Sociedad civil: indispensable en la protección de los océanos

Por: JP Geoffroy

La conservación de los mares del planeta es tarea de todos... ¡de todos! Incluidos tú y yo. De ello está convencido el autor de este texto, JP Geoffroy, Líder de Campaña para Sea Shepherd Con-servation Society, organización que reúne los esfuerzos de habitantes de todo el mundo, quienes se arriesgan con tal de evitar la destrucción de los ecosistemas marinos y la matanza de las es-pecies que los habitan. Para lograrlo, investigan, exponen y atacan las actividades ilegales en los mares del planeta.

Desde su fundación —en 1977—, Sea Shepherd ha colaborado con los distintos niveles de go-bierno de los países en los que opera, sin importar el color del partido en el poder, como una forma de expresar lo que la comunidad y el planeta necesitan; estas colaboraciones pueden ir desde una asesoría legal hasta poner nuestros barcos y voluntarios a disposición del Estado para trabajar juntos en la protección de una o más especies.

En mis años trabajando en conservación (más de ocho) me es muy sencillo decir que la partici-pación de la Sociedad Civil en la protección del medio ambiente es fundamental; pero no es la única responsable, ya que estoy convencido de que la comunidad en su totalidad debería prote-ger y contribuir con esta titánica labor.

En el caso particular de México, operamos en el Alto Golfo de California (Mar de Cortés) en coordinación con otras organizaciones como el Museo de la Ballena y Ciencias del Mar y pesca-dores locales —avalados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semar-nat)—; el objetivo de estas acciones es proteger a la vaquita marina, especie endémica que se encuentra en serio riesgo de extinción.

Desde que inició en esta región de los mares de México la Operación Milagro, impulsada por Sea Shepherd, hemos removido aproximadamente 100 toneladas de artes de pesca ilegales en la zona, considerada un refugio de dicho cetáceo.

Con base en los resultados que hemos obtenido hasta ahora, no me queda duda de que lo que realmente está teniendo un efecto real en salvar a la vaquita marina es la extracción de los arte-factos por los que está muriendo; me refiero a esas redes ilegales que dejan los pescadores furtivos, y que no sólo están matando vaquitas marinas, también están acabando con otras es-pecies como la totoaba así como con tiburones martillos y rayas que fácilmente caen en estas trampas mortales.

Desde mi perspectiva, esta lamentable situación se debe a una característica que tenemos en común todos los humanos: la codicia. Es decir, ese deseo por el dinero y por querer más y más sin pensar en el daño que ocasionamos.

Cualquiera que sea la forma en que la sociedad en general pueda colaborar con la protección de nuestro planeta es bienvenida ya que todos somos responsables de cuidarlo, comenzando por ti que estás leyendo este artículo.

Debemos aprender a mirar más allá y ver cómo nuestras vidas tienen un efecto por cada acto que realizamos: plásticos, deforestación, contaminación y otros. Todos somos parte del problema y por ende todos deberíamos ser parte también de la solución; tenemos que encontrar la manera de armonizar el desarrollo con el medio ambiente.

Foto: Andrea Izzotti para ShutterStock.