¿Qué son los refugios pesqueros?

Por: Redacción

La sobreexplotación pesquera está poniendo en riesgo el futuro de nuestros mares. De continuar así, para el año 2050 habrán desaparecido la mayoría de las especies que hoy consumimos. Las cifras hablan por si solas: la FAO asegura que tres de cada cuatro especies con valor comercial están afectadas por la sobrepesca, mientras que 25% de la captura se tira por la borda por no tratarse de especies comerciales.

México también enfrenta este problema. Nuestro país ocupa el puesto 16 en la producción pesquera mundial con 1.7 millones de toneladas; sin embargo, de acuerdo con un reporte de Environmental Defense Fund México, 30% de las especies comerciales sufren sobrepesca, mientras que 70% restante está en un punto crítico. El organismo teme que en 20 años se pescará la mitad de lo que se captura hoy y las ganancias caerán en 97%.

Ante este panorama, ¿qué podemos hacer? Por un lado, los expertos sugieren desarrollar esquemas de pesca sustentable; por el otro, recomiendan establecer áreas en las que se prohíba la pesca por un periodo determinado de tiempo. Esto es: crear Zonas de Refugio Pesquero en donde las especies puedan reproducirse, incrementar sus poblaciones y alcanzar tallas mayores, mientras que el ecosistema también se recupera del impacto de la pesca.

México ya cuenta con zonas de este tipo. Las primeras se establecieron en 2012 en el Mar de Cortés, Baja California Sur; se localizan a lo largo de un corredor que va de San Cosme a Punta Coyote y son el resultado del trabajo en conjunto de gobierno, organizaciones de la sociedad civil y pescadores que decidieron tomar acciones para proteger su patrimonio.

Más de cinco años después han demostrado su utilidad: la mitad de las especies de interés han aumentado en talla y peso.

Pero la recuperación es un proceso lento. Por ejemplo, especies como el mero requieren hasta 20 años para aumentar sus poblaciones; no obstante, el primer paso está dado y la oportunidad de tener más peces en el mar y más pescados en la mesa, está puesta.

Foto: Andrea Izzotti para ShutterStock