Mar de Cortés: iniciativa de conservación y uso sustentable de los recursos marinos

Por: Redacción

  • El Mar de Cortés es una de las regiones marinas del planeta con mayor diversidad biológica y riqueza natural. Es patrimonio de todos los mexicanos, y de la humanidad reconocido por la UNESCO, y ha sido por ello llamado el Acuario del Mundo. Su configuración física y oceanográfica explican en gran medida sus prodigios. Su extraordinario conjunto de islas, manglares y estuarios, y una compleja topografía submarina con grandes cañones y montañas genera hábitats inmensamente productivos, con pronunciadas mareas y surgencias de nutrientes desde el fondo del mar. Además, integra fenómenos bióticos tanto tropicales como de aguas templadas del Pacífico.

  • Casi el 40% de los cetáceos del mundo están representados en el Mar de Cortés, y además alberga más de 800 especies de peces, entre ellos, 46 especies de tiburones y 35 especies de rayas. Más de 170 especies de aves marinas pueblan sus costas, islas y aguas. Alrededor de 70 de todas éstas son endémicas, dada su extraordinaria estructura biofísica. Todas ellas, junto con una amplia gama de especies de interés para la pesca comercial y deportiva dependen de mantener la integridad de las cadenas ecológicas, cuya base está constituida especialmente por sardinas, macarelas y anchovetas.

  • El Mar de Cortés puede constituirse en un riquísimo capital productivo, tanto para la pesca sustentable como para un turismo de naturaleza de clase mundial, capaz de generar un gran volumen de ingresos y empleos para la población local.

  • Desgraciadamente el Mar de Cortés está siendo sobreexplotado, lo que pone en riesgo la viabilidad de la economía pesquera, y por tanto el desarrollo de las comunidades ribereñas que de ella dependen. Las capturas de sardina tienen una tendencia clara al colapso, al igual que otras especies de interés comercial. Por ejemplo, los tiburones martillo y las mantas gigantes han sido prácticamente aniquilados en el Mar de Cortés, antes, un enorme atractivo para el turismo de buceo. Es fundamental recuperar estas poblaciones para hacer crecer el turismo de naturaleza.

  • La sobrexplotación de la pesca industrial palangrera, sardinera y de arrastre en el Mar de Cortés debilita cadenas ecológicas, y destruye el soporte biológico y ecológico para la pesca ribereña en una competencia desleal. Peor, el 85% de la pesca industrial de sardina no se destina a consumo humano, sino a la producción de harina de pescado para alimento de ganado.

  • La experiencia de Cabo Pulmo muestra cómo reservas marinas con zonas de no pesca son capaces de recuperar espectacularmente especies y ecosistemas, ser viveros y áreas de desove, crecimiento y reproducción y derrama de peces comerciales a zonas adyacentes. También, animales más grandes ofrecen una mucho mayor capacidad reproductiva. De hecho, este tipo de reservas son la garantía de una pesca próspera, competitiva y sostenible a largo plazo.

  • Por estas razones, la CODEMAR apoya a la SEMARNAT y a la CONANP en la creación de una gran Reserva de la Biosfera en aguas sudcalifornianas del Mar de Cortés, con acceso exclusivo para la pesca ribereña, exclusión total de la pesca industrial, y zonas específicas de no pesca con el objetivo de conservación, repoblamiento y recuperación de especies, poblaciones y ecosistemas marinos. Estas áreas podrán ser activos estratégicos para un turismo sustentable, en el cual los propios pescadores ribereños y miembros de las comunidades costeras encontrarán nuevas oportunidades de ingreso y desarrollo.