El mejor legado que un ser humano puede dejar a sus hijos es un planeta bien conservado donde vivir

Por: Rafael Pacchiano Alamán

Entrevista con Rafael Pacchiano Alamán, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Al inicio de su administración, se propuso dos objetivos claros: reforzar la conservación de los ecosistemas marinos nacionales y aumentar la superficie protegida en los mares de México. Hoy, a poco más de dos años de distancia, el funcionario logra la creación del Parque Nacional Revillagigedo, el área marina protegida, con exclusión de pesca, más grande de Norteamérica.

El Archipiélago de Revillagigedo es la joya más grande de los mares de México; sus características biológicas lo convierten en un sitio único en el mundo, en un verdadero paraíso terrestre y marino. Con la declaratoria de Área Natural Protegida, bajo la categoría de Parque Nacional, esta región del océano Pacífico mexicano será protegida a perpetuidad.

Al respecto, platicamos con Rafael Pacchiano Alamán, titular de la Semarnat, quien nos habló del origen del proyecto, así como de los principales retos que enfrentó el decreto.

¿Cómo surge el plan para crear el Parque Nacional Revillagigedo con zona de exclusión pesquera?
Es una respuesta a un compromiso de la actual administración para cuidar y salvaguardar el patrimonio natural que tiene México. Somos un país megadiverso y tenemos la responsabilidad de cuidar este gran patrimonio.

El Parque Nacional también es una respuesta al compromiso que adquirimos el año pasado, cuando la UNESCO declaró al Archipiélago de Revillagigedo como sitio patrimonio de la humanidad y recomendó al gobierno mexicano ampliar la protección de esta zona que entonces se extendía hacia la parte insular y a una muy pequeña parte de la porción marina (la sugerencia surge de la importancia de preservar la interconectividad entre las islas). Luego, la Semarnat y la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp) nos rodeamos de un grupo de expertos y desarrollamos la propuesta para cumplir con la recomendación y garantizar que la biodiversidad marina del archipiélago se cuide a perpetuidad.

¿Por qué pasar de Reserva de la Biosfera a Parque Nacional?
Las islas y el mar no son territorio de nadie, son propiedad de la nación. Una Reserva de la Biosfera es una figura jurídica que le da certeza a quien es dueño de la tierra de que podrá realizar algún tipo de actividad. En este caso —el de Revillagigedo—, al ser zona federal, propiedad de la nación, la figura más recomendable es la de Parque Nacional.

Es la figura más restrictiva y es la que explícitamente prohíbe el aprovechamiento extractivo de cualquier especie. Si hoy reconocemos que el Archipiélago de Revillagigedo es vulnerable a la pesca legal, ilegal o sobrepesca, necesitamos garantizar desde la ley que efectivamente esta restricción se cumpla… Solamente la figura de Parque Nacional lo logra.

Es muy importante asegurar que las islas van a continuar con la misma protección con que contaban bajo la figura de Reserva de la Biosfera; por ningún motivo vamos a permitir que se construya ningún tipo de infraestructura, salvo aquella militar que ya existe porque no queremos decretar una superficie que el Estado mexicano no tenga la capacidad de cuidar, si no que vamos a fortalecer la presencia de la Armada de México. Asimismo, vamos a fortalecer esta gran alianza estratégica que hemos hecho con la Secretaría de Marina para cuidar nuestros recursos naturales marinos.

¿Cómo se determinó la extensión del nuevo polígono?
Después de minuciosos análisis, estamos convencidos de que este polígono de 14.8 millones de hectáreas es suficiente para garantizar la conservación de las especies que habitan entre estas islas. Es el parque marino más grande de Norteamérica.

¿Cómo ha sido la negociación con la industria pesquera que opera en el polígono establecido?
Hemos compartido con los involucrados la misma información que genera la industria atunera a través de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT) y que reconoce que en Revillagigedo se pesca menos de 6% del atún aleta amarilla y menos de 5% del atún barrilete. La misma comisión acepta que existen, al menos, 200 sitios en México donde se pesca el doble del atún que se obtiene en el polígono final establecido.

Hemos insistido en la basta riqueza que tiene la región marina de Revillagigedo y su vulnerabilidad ante la pesca; también hemos advertido con ejemplos nacionales qué sucede cuando se crean zonas marinas donde no se permite la pesca y las pesquerías tienen la oportunidad de recuperarse. Tenemos un ejemplo muy exitoso en Cabo Pulmo (península de Baja California), donde se decretó una restricción pesquera y la biomasa se ha incrementado en más de 400%; tenemos otro en Campeche, donde prácticamente 11 pesquerías estaban sobreexplotadas, y a raíz de una prohibición de pesca, muchas ya se han recuperado.

Estamos convencidos de que cuando se conserva y se le da oportunidad a la naturaleza de que se recupere se obtienen beneficios muy importantes que incluso van a beneficiar a la propia industria atunera.

No es información que salga del sector ambiental, es información que sale del sector pesquero.

¿Qué ganamos los ciudadanos con la creación de este parque marino?
El mejor legado que un ser humano puede dejar a sus hijos es un planeta bien conservado donde vivir. No sirve de nada dejarle un ejemplo, dejarle educación, dejarle algún tipo de herencia, si no le dejamos un planeta donde vivir.

Este Parque Nacional garantiza que un lugar que es único se va a cuidar a perpetuidad para que nuestros hijos y nietos puedan conocer las Revillagigedo que conocieron nuestros abuelos; ese es el espíritu de este parque.

¿Cuál es el siguiente etapa?
Fuimos muy cuidadosos en la elaboración el Estudio Técnico Justificativo (ETJ); también lo fuimos en la redacción del decreto. Nos hemos asesorado y reunido con todos los expertos en la materia y con todos nuestros abogados para que en caso de que alguien decidiera ampararse, la ley nos asista.

Cualquier persona que se sienta afectada por el Parque Nacional Revillagigedo, en lugar de oponerse, debe adoptarlo porque es un legado para nuestros hijos.

Sobre Rafael Pacchiano Alamán
Fue Diputado Federal en la LXI Legislatura dentro del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, donde fungió como vicepresidente de Globe International Capítulo México y representante de su partido en el Foro Parlamentario Asia - Pacífico y en la Reunión Interparlamentaria México-Brasil. También fue miembro de las comisiones de Presupuesto y Cuenta Pública y Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Fungió como Coordinador del Programa para Jóvenes dentro del equipo de transición del Presidente electo, y en diciembre de 2012 fue nombrado Subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental dentro de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cargo en el que implementó un programa para la recuperación de la Vaquita Marina en el Alto Golfo de California, en coordinación con productores y sociedad civil de la región.

Desde 2015, se desempeña como Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

“El Parque Nacional garantiza que un lugar que es único se va a cuidar a perpetuidad para que nuestros hijos y nietos puedan conocer las islas Revillagigedo que conocieron nuestros abuelos”.

Con información de Por El Planeta.

Crédito de foto: Francisco Ramírez.