El Cuarto Azul de Revillagigedo

Por: Arturo Ayala Bocos

El Archipiélago de Revillagigedo está localizado aproximadamente a 350 kilómetros al suroeste de la península de Baja California Sur. Se compone de cuatro islas: Isla Socorro, la más grande de las cuatro, hogar de los elementos de la Secretaría de Marina y de muchas hermosas aves y plantas que sólo ahí es posible observar, y que en su punto más alto, el Monte Everman, deja ver las fumarolas del volcán aún activo. Isla Clarión, es la segunda en tamaño y la más alejada de las islas, se debe navegar aproximadamente 45 horas desde Los Cabos, Baja California Sur, para llegar. Posee una gran diversidad faunística y floral en sus impresionantes tierras. La tercera del grupo es la Isla San Benedicto, que presenta un paisaje gris y rocoso debido a la última erupción del volcán El Barceno en 1952, lo cual concede un aspecto impresionante a la vista. Finalmente, Roca Partida, la más pequeña, con escasos 70 metros de largo y 15 metros de ancho. Ésta es sin duda la más majestuosa e impresionante en cuanto a vida marina en medio del Pacífico mexicano.

Este Archipiélago mexicano fue declarado en 1994 Reserva de la Biosfera y más recientemente Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 17 de julio del 2016. ¿Realmente sabes por qué

La parte terrestre de las islas posee una diversidad y riqueza de flora y fauna endémica, una de muy importante, siendo ésta una de las tantas razones por la que se protegieron estas islas. Sin embargo, la parte marina del Archipiélago ofrece una gran biodiversidad y abundancia, convirtiendo así a El Cuarto Azul de Revillagigedo en algo invaluable debido a su gran riqueza.

La gran ventaja de estas islas es su ubicación. Se localizan en medio de una zona de transición donde convergen la corriente de California que trae agua fría desde el norte y la corriente de Costa Rica que baña las islas con aguas cálidas del sur, provocando condiciones ideales para que fauna marina tanto de aguas templadas como tropicales se reúnan alrededor de ellas. Prueba de ello es que recientemente encontramos 389 especies de peces, incluyendo mantas y tiburones de aguas templadas y tropicales, de las cuales 13 especies de peces solamente puedes observarlas en las aguas de Revillagigedo.

Pero el Archipiélago no sólo te ofrece esos paisajes volcánicos de Isla San Benedicto, esos verdes paisajes de isla Socorro, o esa gran riqueza y biodiversidad marina, los increíbles momentos que puedes compartir con majestuosos e increíbles animales, son el mejor regalo que te pueden dar las islas. En este lugar puedes tener encuentros cercanos con los maravillosos y amigables delfines nariz de botella, tan cercanos que podrías abrazarlos y, lo mejor de todo, es que estás en mar abierto y no en un acuario, estás en vida libre y además de jugar alrededor tuyo, te ofrecen una de las sonrisas más contagiosas del mundo marino.

Pero si de mamíferos marinos se trata, no sólo los delfines vienen a sorprenderte, las impresionantes ballenas jorobadas visitan estas aguas durante el invierno (enero a marzo principalmente), viajando varios miles de kilómetros desde las frías aguas del Pacifico norte, arriban al Archipiélago para dar a luz a los pequeños ballenatos que disfrutan y crecen cómodamente en estas aguas tropicales. Así que imagínate, mientras estás disfrutando de la incertidumbre del cuarto azul, en un momento inesperado se te aparece desde la lejanía la sombra de una ballena de alrededor de 12 metros, seguida de otra más pequeña, un ballenato de cuatro metros. Estos animales pueden pasar incluso a un lado tuyo, tan cerca que puedes ver la expresión de la mamá ballena cuidando de su pequeño ballenato. La madre naturaleza impresiona de maneras increíbles.

Tranquilo, no comas ansias, claro está que en Revillagigedo los tiburones no podían faltar: galápagos, silkys y silver tips, son los más abundantes y activos; te rodean, te observan, te siguen, mientras que los tranquilos puntas blancas descansan sobre las rocas o rondan pacíficamente alrededor del arrecife. Algunas veces, cuando casi no hay nada a tu alrededor aparecen sentimientos de excitación y curiosidad por el repentino nadar del imponente tiburón tigre, que sin darle importancia a los buzos sólo hace una ronda por el arrecife y vuelve a desaparecer en el azul. Pero si de elegancia se trata, Revillagigedo nos comparte momentos mágicos con el elegante tiburón martillo, ya sea solitario o formando grandes escuelas, silenciosos, siempre te hacen pensar en la majestuosidad del océano.

Además de ya estar impresionado por los tiburones, súmale la presencia de grandes escuelas de atún, animales incluso más grandes que nosotros, escuelas de bonitos o de jureles en números que es imposible contar. Definitivamente es una experiencia indescriptible compartir El Cuarto Azul con estos increíbles animales.

No podemos dejar de lado uno de los animales que más representa a Revillagigedo y es por el cual muchos buzos visitan estas islas, es sin lugar a dudas un animal increíble, la manta gigante. Este hermoso animal puede alcanzar hsta ocho metros longitud de su disco, es decir de aleta a aleta. Esta especie, se localiza principalmente en regiones tropicales y subtropicales de los océanos Pacífico, Atlántico e Indico, en áreas como Mozambique, México, Maldivas, Hawái y Micronesia; en donde sus individuos pueden realizar enormes agregaciones con fines reproductivos, alimenticios o de limpieza. En México se puede encontrar tanto en el Atlántico (Golfo de México) como en el Pacífico en Bahía de Banderas y Revillagigedo. Pero las mantas de Revillagigedo tienen una gran diferencia con las del resto del mundo. Simplemente lo explicaré de esta manera: cuando tu compartes el cuarto azul con las mantas de Revillagigedo, ellas no sólo nadan alrededor tuyo, sino que bailan, vuelan contigo, disfrutan de las burbujas que compartes con ellas y se quedan permitiéndonos estar en su hogar durante todo el tiempo que quieras, en ocasiones puedes compartir el escenario con 12 mantas gigantes al mismo tiempo. Principalmente los sitios donde compartes estos momentos con las mantas son conocidos como estaciones de limpieza y son zonas arrecifales someras o poco profundas alrededor de las islas.

En el caso de las mantas, durante la temporada 2015-2016, nuestro equipo de trabajo logró identificar por medio de fotografías a 169 mantas diferentes. De éstas, 70 fueron vistas en Isla San Benedicto, 41 en Roca Partida y 33 en Socorro; de las restantes no tenemos información del lugar donde fueron observadass. Demostrando así que Isla San Benedicto es por mucho el lugar preferido de muchas de las mantas de Revillagigedo, y en especial el sitio conocido como El Boiler.

Pero estas islas alojan además otra especie de gran importancia ecológica y comercial. Pero no, no es un tiburón, ni ballena, ni nada de eso, la especie de la que hablo, a pesar de ser pequeña, y que no es la razón por la cual los buzos visitan estas hermosas islas, es de gran importancia para el ecosistema, y más aún para las magníficas mantas gigantes de Revillagigedo. Este amigo, es un pez de máximo 25 centímetros, mejor conocido como Ángel Clarión (Holocanthus clarionensis), de color naranja y bastante llamativo. El pez clarión es endémico de México y su población se encuentra básicamente distribuida en las islas del Archipiélago de Revillagigedo y el sur de la Península de Baja California, siendo la población más importante y numerosa la de nuestro Archipiélago.

A este pez es muy común verlo en las zonas arrecifales, esperando pacientemente la llegada de las mantas gigantes y es que ellas son en realidad sus mejores “clientes”. Sí, las mantas visitan los arrecifes en busca de los servicios de estos pequeños, quienes las limpian de sus parásitos externos manteniéndolas más saludables y de paso ellos se alimentan, creando un vínculo de cooperación entre ambas especies. Esta relación mutua ocurre en las estaciones de limpieza, razón por la cual la manta nada sobre el arrecife una y otra vez esperando a que terminen con su tratamiento de limpieza. El clarión no solamente se alimenta de los parásitos de las mantas, también consumen algas, esponjas, crustáceos, entre otros organismos, pero a pesar de la variedad de su menú, definitivamente llevan una buena relación con sus amigas mantas.

Desafortunadamente el pez se encuentra bajo la categoría de “Vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, debido a su distribución restringida,a los cambios ambientales como eventos del Niño, y para no variar y que no se te haga extraño, existen amenazas inducidas por el hombre. El ángel Clarión es uno de los principales objetivos de pesca de ornato en Baja California Sur, lo cual ha ocasionado una disminución de la población en la última década, aunque se realiza de manera legal en Los Cabos, La Paz y Loreto, donde desde 2007 existen permisos para la extracción de este importante limpiador. Son un tesoro para los pescadores, ellos llegan a recibir hasta 1000 dólares por cada individuo, incluso se han visto a la venta en acuarios de Estados Unidos hasta en 6 000.

Información generada por científicos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, indica que el número de peces ángel clarión encontrados en la zona sur de la Península de Baja California han disminuido y ahora son escasos desde que se otorgaron los permisos. Lo anterior nos lleva a concluir que estos peces que son comercializados desde México posiblemente fueron extraídos directamente de las Islas Revillagigedo (donde el número poblacional es bastante más elevado) y llevados a Cabo San Lucas (donde es legal su comercialización), protegidos bajo los permisos de extracción obtenidos de manera legal. No existen pruebas formales que afirmen la presunción de extracción ilegal del ángel clarión en Revillagigedo, solamente algunos testimonios encontrados en internet.

Desafortunadamente la presencia de estos animales además de ser un atractivo turístico, es también un atractivo para los pescadores ilegales los cuales llegan a estas aguas en embarcaciones de gran tamaño a robar las riquezas de esta agua, nuestras aguas. Esta es una de las razones por las cuales nosotros como investigadores nos unimos al esfuerzo por cuidar el océano y estamos estudiando las comunidades marinas con el fin de monitorear el estado de condición de las poblaciones y detectar cambios negativos o positivos, para poder generar información útil en la creación de herramientas de manejo eficientes en apoyo a la conservación de estas grandiosas islas.

En resumen la presencia de gran variedad de peces y tiburones y demás fauna marina conceden a este lugar una gran importancia ecológica a nivel mundial, y un pretexto suficiente para ir y disfrutar del paraíso de Las Mantas, el Cuarto Azul del Archipiélago de Revillagigedo.

Ecosistemas y Conservación (ECO): Proazul Terrestre A.C.

Crédito de foto: Jenny Rodríguez.